Realidades de estos tiempos /
Vivir a toda velocidad, parece no tener freno
La aceleración del ritmo de vida es una constante que no parece dispuesta a bajar un cambio. Más bien al contrario: todo indica que el mundo avanza con el acelerador a fondo, empujado por una lógica de inmediatez que atraviesa el trabajo, la comunicación, el consumo y hasta los vínculos personales.