Inusitada violencia en el barrio Los Inundados /
Pedreas y balazos en plena calle
Los hechos de violencia que se están viviendo en salto causan alarma y generan malestar entre la población, que exige la acción policial para frenar esta escalada de hechos delictivos que se suceden a la vista de todos. A la situación ocurrida en el límite de los barrios Caballero y La Amarilla días pasados, ahora se le suma otro episodio peor aún, si es que los hay en estos casos, que se llevó a cabo a plena tarde mientras los niños del barrio jugaban en la plaza de la zona.
Fue en la zona del barrio Los Inundados, enclavado en medio del populoso barrio Artigas. Una zona donde fueron instaladas aquellas personas afectadas por la creciente del río Uruguay y que vivían cerca de la ribera del río, pero que con el paso del tiempo su población ha ido cambiando y se han instalado allí también otras personas.
Lo cierto, es que como en muchos lugares de la ciudad, hay grupos de inadaptados y vándalos que ponen en jaque a la población local, generando episodios de violencia como el ocurrido el jueves por la tarde en esa zona.
Allí, un enfrentamiento derivó en pedreas entre los participantes de lo que al principio podría haber sido una riña callejera, pero de las pedreas alguien pide un arma de fuego y comienza a disparar balas contra sus rivales, los que huyeron raudamente del lugar.
Y la cosa no terminó ahí, el sujeto que portaba el arma corrió a sus enemigos con una pistola en la mano, mientras en el barrio lo miraban atónitos, había niños jugando en la plaza del lugar, andando en bicicleta, ajenos al asunto, pero que podían haber llegado a ser víctimas mortales si una bala perdida los alcanzara, así como cualquier otro vecino del lugar.
Los lugareños dicen que la situación se le fue de las manos a la Policía, que no puede controlar el lugar, a no ser que desaloje a los maleantes que están identificados o que instalen un destacamento permanente en el barrio, para que la presencia policial evite este tipo de desmanes.
Por ahora la zona vive bajo el terror de los malvivientes, que tal vez o quizás mañana, causen un hecho que todos debamos lamentar.
Comentarios potenciados por CComment