Paso Curbelo /
Una maravilla escondida para algunos y un refugio refrescante para otros
A tan solo 15 kilómetros del centro de la ciudad de Salto se encuentra Paso Curbelo, un paraje natural que para muchos salteños representa mucho más que un simple destino de verano. Es un rincón cargado de recuerdos, encuentros familiares y tardes de descanso bajo la sombra de los árboles. Ubicado sobre el Arroyo San Antonio, cerca de la zona conocida como “Agua Salto”, este espacio se ha convertido con el paso del tiempo en un verdadero refugio para quienes buscan escapar del calor y reconectarse con la naturaleza.
Un entorno natural lleno de encanto
Paso Curbelo se caracteriza por sus aguas cristalinas, su abundante sombra natural y un ambiente tranquilo que invita a la relajación. Es común ver familias compartiendo un picnic, niños jugando cerca del agua y grupos de amigos disfrutando de largas jornadas al aire libre. Su cercanía con la ciudad lo hace aún más atractivo, ya que no requiere grandes desplazamientos para disfrutar de un entorno natural privilegiado.
Un lugar querido, pero vulnerable
A pesar de su belleza y popularidad, Paso Curbelo enfrenta una problemática que preocupa a los que acuden, la contaminación. La acumulación de basura, como plásticos, botellas, pañales y otros desechos, ha deteriorado el paisaje y pone en riesgo el ecosistema del arroyo. A esto se suma la presencia de motos y vehículos mal estacionados que dificultan el acceso.
Cuidar lo nuestro es una responsabilidad compartida
Para muchos salteños, Paso Curbelo es un sitio nostálgico, asociado a la infancia y a momentos simples pero valiosos. Preservarlo no es solo una cuestión ambiental, sino también cultural. Mantenerlo limpio y respetar su entorno es fundamental para que las futuras generaciones puedan disfrutarlo como lo hicieron quienes hoy lo recuerdan con cariño.
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