La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Con tres décadas de experiencia en el mundo del fitness, Yamandú Garbarini se ha consolidado como una figura referente en la musculación y el entrenamiento personalizado. Su historia comenzó a fines de los años 80, cuando, tras finalizar sus estudios secundarios, viajó a Argentina y descubrió por primera vez un gimnasio en la ciudad de Concordia. Aquella experiencia, casi casual, marcaría el inicio de una vocación que lo acompañaría toda la vida.

“En esa época no había redes sociales ni tanta información. Nos guiábamos por revistas y por lo que sabíamos entre compañeros”, recuerda Garbarini. Ese aprendizaje “a pulmón”, como él mismo lo define, fue clave para desarrollar una filosofía basada en la experiencia, la observación y la mejora constante.

A lo largo de los años, no solo se formó como instructor, sino que también logró mantenerse vigente en un rubro cambiante y competitivo. “Que un gimnasio perdure en el tiempo y que uno siga activo es motivo de orgullo”, afirma.

Trayectoria y compromiso con la comunidad

Actualmente, Garbarini trabaja desde hace 16 años en el Club Juventud, donde ha encontrado estabilidad y un entorno favorable para desarrollar su actividad. Previamente, formó parte del Club Nacional durante dos años. Su rutina diaria lo encuentra al frente de un gimnasio con horarios extendidos, de 10 a 22 horas, ofreciendo acompañamiento constante a sus alumnos.

“El seguimiento es fundamental. La persona tiene que sentirse escuchada, acompañada y ver resultados”, explica. Esa cercanía con los usuarios ha sido uno de los pilares de su éxito profesional.

Además de su labor técnica, Garbarini se involucra en otros aspectos del bienestar de sus alumnos, como la orientación básica en nutrición y hábitos saludables. Sin invadir el terreno de especialistas, entiende que el rol del entrenador también implica guiar y motivar.

El ejercicio como base de la salud

El entrenamiento físico no es una moda, sino una necesidad. En particular, destaca el creciente reconocimiento del entrenamiento de fuerza como un componente esencial para la salud. “Antes todo era aeróbico. Hoy sabemos que la fuerza es vital para muchas funciones del cuerpo”, señala.

Entre los principales beneficios del ejercicio, menciona la mejora de la salud física, la prevención de lesiones y el fortalecimiento del sistema muscular, especialmente con el paso del tiempo. La sarcopenia, es decir, la pérdida de masa muscular asociada a la edad, es uno de los problemas que puede combatirse con una rutina adecuada.

Asimismo, resalta el impacto positivo en la salud mental. “El gimnasio también es terapéutico. Ayuda a despejar la mente, a socializar y a sentirse mejor”, explica. En un contexto donde el estrés y el sedentarismo son cada vez más frecuentes, el movimiento se vuelve indispensable.

Disciplina, constancia y hábitos

Uno de los conceptos que más enfatiza Garbarini es la disciplina. “Es repetir todos los días algo bueno hasta que se vuelve parte de tu vida”, sostiene. Para lograr resultados, no alcanza con la motivación inicial: es necesario sostener el compromiso en el tiempo.

En este sentido, también destaca que los cambios no siempre se reflejan en la balanza. “Podés perder grasa y ganar músculo, y el peso no cambia. Pero sí cambia cómo te ves y cómo te sentís”, aclara.

La alimentación también cumple un rol clave. Sin promover extremos, apuesta por una dieta equilibrada, con predominio de alimentos saludables, buena hidratación, proteínas, frutas y verduras. “Todos sabemos lo que es sano. Hay que aplicarlo”, resume.

Ejercicio para todas las edades

Lejos de los mitos, Garbarini asegura que no hay una edad límite para comenzar a entrenar. Si bien recomienda iniciar en la adolescencia con supervisión adecuada, destaca que incluso en edades avanzadas el ejercicio aporta grandes beneficios.

“He tenido alumnos de más de 80 años en excelente estado. El entrenamiento permite mantener la autonomía, evitar caídas y mejorar la calidad de vida”, afirma. En cada caso, la rutina se adapta a las condiciones físicas y necesidades individuales.

dejar las excusas

Después de tantos años de experiencia, Garbarini identifica un obstáculo recurrente: las excusas. “La gente espera el momento ideal, pero ese momento no existe. Hay que empezar”, sostiene.

Su mensaje es no esperar a una estación del año, a un día específico o a una condición perfecta. El primer paso es el más importante, y una vez que se ven los resultados, el hábito comienza a consolidarse.

En definitiva, su enfoque combina conocimiento, experiencia y cercanía humana. Porque, como él mismo resume, “vida es movimiento”, y cuidar el cuerpo hoy es garantizar bienestar para el futuro.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte