Anotaciones Callejeras
En cuanto a todo lo que ha dejado la tormenta de la madrugada del pasado sábado 18 de julio que tanto daño hizo, se está hablando de que un tercio aproximadamente de los horticultores afectados que sufrieron daños en estructuras, galpones, invernáculos, tienen seguro.
Está bien, pero el seguro no es automático, funciona luego de inspecciones y de hacerse presupuestos, pero las necesidades de la gente son inmediatas. Por lo que hay que reconocer la estructura del seguro que ampara al que sufre en eventualidades, pero tiene sus tiempos en tanto las urgencias por arreglar lo antes posible lo que sufrió la violencia del viento, volver a producir, comercializar y cobrar es ya, en tanto lo otro requiere tiempos técnicos y administrativos que no siempre son tenidos en cuenta en los análisis posteriores pero que si hay que hacerlos y pesan porque el tiempo siempre es importante pero mucho más cuando las urgencias se presentan en forma de tragedia.
Respecto a esto también hay que decir que se generó una inesperada primavera para el sector de la construcción, sobre todo el informal, pues decenas de albañiles fueron contratados para hacer arreglos en fincas particulares debido a la turbonada que soportamos como decimos líneas arriba.
Se trata de un trabajo inesperado que la gente debió hacer porque no se puede vivir al aire libre; en tanto el Cecoed aportaba chapas y otros materiales pero se necesita la mano de obra y por allí apareció la changa siempre bienvenida. Y de coletazo ligaron las barracas que vendieron lo inesperado pues mucha gente no esperó la ayuda de la Intendencia o la complementó. Es increíble como una desgracia en un lado puede terminar siendo una bendición en otro.
La anécdota se dio recientemente en el cumpleaños de una profesional de la salud que desarrolla actividades en la esfera pública y privada. La dama tenía varios invitados de su propia área, o sea de la salud, gente con la que hizo amistad a lo largo de su vida laboral. Entre ellos un médico de varios años, muchos, de Salto, ahora retirado.
Como forma de defender la profesión ante los comentarios varios de personas que solo son usuarios del sistema dijo que "un atraso para nosotros (los médicos) fue la computadora, porque el doctor en vez de mirar y atender al paciente se dedica llenar una planilla electrónica, se dedica a hacer un informe que registra la visita y cómo va el paciente, su evolución, su situación, los medicamentos que necesita, lo que no está mal, pero que le quita espacio para lo otro que es lo que es más importante pues hace a la relación con la persona que acude al sistema".