Anotaciones Callejeras
Los días 6, 7 y 8 de noviembre el Papa León XIV visitará nuestro país con acento en Montevideo, Paysandú y Florida. Hay algo que nos atañe y es que Paysandú forma parte de la Diócesis de Salto con la organización administrativa y casa del Obispo acá en la Parroquia San Juan Bautista Catedral y, naturalmente, el Obispado.
Por lo que ya hay gente trabajando en Paysandú y Salto para este acontecimiento. Paysandú tiene espacios hermosos pero al igual que Salto sufre el avance del río Uruguay por lo que habrá que hilar fino pues no se sabe cómo vendrá la situación para esos días y como venimos no se puede aventurar nada. Aparte de ese tema, clave, está que muchos salteños, muchísimos, están planeando ir a Paysandú y otros a la propia capital y a Florida pues, como se entiende, la visita de un Papa es excepcional.
Fijémonos que por ejemplo Juan Pablo II, el Papa polaco, vino a Montevideo en 1987 y al interior en mayo del año siguiente, por lo que con suerte van a pasar 38 años. Pero no es un tiempo preciso, después de esta llegada de León XIV no se sabe cuándo volverá un Sumo Pontífice a estas tierras de Artigas. Pensemos que el anterior Papa, argentino, nunca vino por esta zona, siendo del Río de la Plata. Por lo que ya se están armando viajes a los tres destinos que eligió el actual Papa peruano/americano.
Venimos a pura mala noticia en la actividad policial de Salto y el país, lo que se ve reflejado en denuncias, partes policiales y oficios varios. En ese marco cabe decir lo que sufrió una familia del Barrio Villa España, zona al Oeste del Parque Solari, antes de llegar a las viviendas que dan a Juncal. Casi todos los vecinos tienen cámaras y sobre las tres y media de la mañana (quedó registrado), entró un muchacho de campera canguro con capucha puesta, para evitar que se viera el rostro con claridad, y llegó a un hogar donde dormían padre, madre, hijos y el nietito de dos años.
Nadie sintió nada. Pero algo fue raro porque se llevó una mochila con partituras de música, mate y termo de los buenos, pero dejó dos computadoras que estaban sobre la mesa de la cocina. Una, del Plan Ceibal, que ante este tipo de eventos se bloquea y ya no sirve pero la otra era común, comprada en la plaza local. También cuchillos de los buenos y una botella de alcohol pero había cuatro botellas de whisky importado del bueno que no los tocó, o no los vio. Por las dudas ya se fueron al herrero a reforzar todo.