El virus de las 40 horas llegó al puerto
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Por Jose Pedro Cardozo
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director@laprensa.com.uy
Después del “éxito” del SUNCA, la receta sindical parece sencilla: trabajar menos, cobrar lo mismo y garantizar que alguien pague la diferencia. El nuevo capítulo se escribe en el puerto de Montevideo, especialmente en Terminal Cuenca del Plata. El conflicto, que había entrado en una tregua, vuelve a calentarse. Y entre las reivindicaciones aparece nuevamente la reducción de la jornada sin pérdida salarial, además de un reclamo para llevar de 13 a 25 los jornales mensuales garantizados. Es decir: trabajar menos y cobrar igual, incluso cuando no haya trabajo. Maravilloso negocio. Para el trabajador, naturalmente. Alguien debería explicar quién paga semejante fiesta.
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