Otra vez el tránsito se lleva una vida joven. Otra vez una familia queda rota. Otra vez escuchamos que existen leyes, normas, controles. Y sin embargo, el dolor vuelve a golpear. Pero dentro de esta tragedia que enluta a todos, hay un hecho que merece ser contado con respeto y con el corazón en la mano: el acto de amor inmenso de una madre.
Para que nuestro periodismo exista, tiene que haber personas como tu, dispuestas a apoyarlo. Considera hacerte miembro de nuestra comunidad de lectores eligiendo uno de nuestros Planes y así podrás leer el artículo completo. Puedes empezar por los 30 días gratis!