Aumento en combustibles y baja del IMESI /
Ahora llenar el tanque cuesta casi $500 más
Tras el aumento de los combustibles en la víspera, la nafta Súper 95 cuesta $ 5,76 más, excepto para Salto y el resto de los departamentos fronterizos con Argentina y con Brasil, donde el aumento real es de $ 12,30 por litro, debido a que simultáneamente se aplica una reducción en la devolución del Imesi. De esta manera, los consumidores fronterizos, que cargan nafta en estaciones ubicadas hasta 20 kilómetros de los pasos de frontera pagan un aumento efectivo superior al aplicado en el resto del país. La Nafta Súper 95 cuesta efectivamente $ 12,30 más por litro y la Nafta Premium 97 aumentó $ 12,70. La diferencia se explica por un doble efecto. Por un lado, rige el aumento general de combustibles dispuesto a nivel nacional, que llevó la Nafta Súper 95 de $ 82,27 a $ 88,03 por litro y la Premium 97 de $ 84,95 a $ 90,90. Por otro, desde el 1 de mayo se redujo la devolución del Imesi para las estaciones comprendidas en el régimen de frontera.
Cargar un tanque de 40 litros cuesta $492 más
De esta forma para los salteños y el resto de los habitantes en zonas fronterizas, la devolución baja de 24% a 15%. Por eso, aunque la Nafta Súper 95 subió $ 5,76 en el precio de surtidor, el costo efectivo para el consumidor pasa de aproximadamente $62,53 a $74,83 por litro. La diferencia final es de $12,30 por litro.
En una carga de 40 litros de Nafta Súper 95, el impacto representa unos $ 492 más para quienes cargan en estaciones ubicadas dentro de esa primera franja fronteriza.
La misma situación se produce con la Nafta Premium 97. El precio de surtidor pasó de $ 84,95 a $ 90,90, con una suba directa de $ 5,95 por litro. Pero al reducirse la devolución del Imesi, el costo efectivo pasa de aproximadamente $ 64,56 a $ 77,27 por litro. En este caso, el consumidor paga $ 12,70 más por litro, lo que equivale a unos $ 508 adicionales en una carga de 40 litros.
El nuevo esquema deja planteada una situación particular para el litoral. Mientras el país absorbe el aumento general de los combustibles, las fronteras con Argentina y con Brasil reciben además el impacto de una menor devolución del Imesi. En los hechos, la nafta sube para todos, pero el golpe es mayor para quienes venían utilizando el beneficio fronterizo más alto.