Carta del lector /
Blindados, improvisación y papelón
Resulta difícil comprender cómo un gobierno puede administrar con semejante grado de improvisación un tema tan sensible como la seguridad pública. Lo ocurrido con los blindados destinados a la Policía es un verdadero papelón.
El ministro del Interior anunció con bombos y platillos el traspaso de blindados del Ejército para reforzar la presencia policial en barrios dominados por el narcotráfico. Sin embargo, cuando los vehículos seleccionados, fueron a ser entregados, descubrió que "no servían”. ¿Nadie verificó antes sus características? ¿Nadie habló con la ministra de Defensa antes de ordenar el operativo? ¿Era imprescindible montar la movilización para, finalmente, rechazar los vehículos? Las objeciones técnicas, debieron plantearse antes y no después de exponer al propio gobierno al ridículo. Negro quería los Mamba, pero como se los negaron, improvisó generando confusión y descrédito.
En política, anunciar primero y pensar después suele tener costos muy altos. Mientras el narcotráfico continúa ganando terreno, la ciudadanía espera planificación, profesionalismo y decisiones serias, no improvisaciones ni golpes de efecto para las cámaras.La seguridad es demasiado importante como para convertirla en una puesta en escena. Lo sucedido no fortalece la autoridad del Estado; por el contrario, transmite una preocupante imagen de descoordinación, falta de previsión y escasa capacidad de gestión. Y eso, lamentablemente, termina favoreciendo a quienes desafían todos los días la autoridad de la ley. Ciudadano