Dr. Ignacio Supparo /
Fallo judicial marca un antes y un después en Salto
El abogado salteño Ignacio Supparo se dirigió públicamente a la ciudadanía para compartir el resultado de un proceso judicial que, según afirmó, no solo representa un logro personal, sino también un avance significativo para los derechos de todos los salteños. “Queridos vecinos y vecinas de Salto”, comenzó, destacando el valor de una resolución que llegó tras “un largo camino difícil y muchas veces en soledad”. En su mensaje, Supparo remarcó que la Justicia le dio la razón en dos instancias, primero la Suprema Corte de Justicia y luego el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
Dos fallos que cuestionan el sistema
El primer fallo, emitido por la Suprema Corte, declaró inconstitucional la práctica de condicionar la devolución de un vehículo al pago previo de multas. Posteriormente, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo anuló la sanción específica que le había sido impuesta a Supparo. Para el abogado, estas decisiones no son un hecho aislado. “Confirma que durante años en Salto se aplicó un procedimiento injusto, inconstitucional e ilegal”, afirmó, señalando que el problema era estructural y afectaba a numerosos ciudadanos.
Críticas a los procedimientos de control
Uno de los puntos más cuestionados por Supparo fue el sistema de sanciones vinculado a las espirometrías. Según explicó, el procedimiento no garantizaba el derecho a la defensa, ya que bastaba con el acta de un espirómetro para aplicar sanciones sin una instancia administrativa previa. “El ciudadano quedaba indefenso, castigado de antemano”. A su entender, esto vulneraba principios básicos del Estado de Derecho, al no permitir que las personas pudieran presentar descargos antes de ser sancionadas.
Una experiencia compartida por muchos
El abogado también hizo hincapié en que su caso no fue aislado. “Esto no me pasó solo a mí. Muchos de ustedes lo vivieron, lo sufrieron”, aseguró, recordando situaciones de tensión, angustia e impotencia que atravesaron vecinos de Salto al enfrentar este tipo de sanciones. En ese sentido, planteó que cuando una problemática se vuelve generalizada, es necesario cuestionarla. “Cuando es una sensación común, tenemos que parar y decir: esto no está bien”.
Un mensaje para autoridades y profesionales
Más allá del resultado judicial, Supparo consideró que el caso deja enseñanzas importantes tanto para quienes aplican la ley como para los propios abogados. En su opinión, es necesario priorizar valores como la empatía, el respeto y la educación vial por encima de una lógica puramente punitiva. “Una persona que comete una infracción no es un delincuente”, subrayó. Asimismo, instó a sus colegas a no limitarse a aplicar normas sin cuestionarlas: “Las leyes las hacen personas y pueden estar mal; cuando están mal hay que decirlo”.
Un precedente con impacto futuro
El cierre estuvo marcado por una reflexión sobre el alcance del fallo. Si bien reconoció que se trata del fin de un proceso personal, enfatizó que lo más importante es el precedente que deja. “Hoy empieza algo más importante: un límite, una defensa real para la gente”. Para Supparo, este resultado demuestra que vale la pena luchar por los derechos, incluso en soledad. Dejó un mensaje a la sociedad, defender lo que uno considera justo no solo es un acto individual, sino también una forma de contribuir al bienestar colectivo. “Cuando uno pelea por sus derechos, muchas veces está peleando por todos”.