“Preocupados y desmotivados” /
Choferes de ambulancia denuncian multas que pagan de su propio sueldo
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Por Pedro Rodríguez
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Funcionarios choferes de ambulancia del Hospital de Salto plantearon a Diario La Prensa una situación que, según expresan, los tiene “preocupados y desmotivados”. Se trata del cobro de multas de tránsito que, lejos de ser asumidas por el sistema, terminan siendo descontadas directamente de sus salarios. Varios trabajadores, que pidieron mantener el anonimato por temor a represalias, relataron que el problema se da principalmente en el marco de traslados urgentes, donde la prioridad es la vida del paciente, pero los controles de velocidad no hacen distinción. “El radar no sabe si llevás a alguien grave o si vas en un traslado común. Marca la velocidad y la multa llega igual”, resumió uno de los choferes.
RADARES SIN DISTINCIÓN ENTRE URGENCIA Y SANCIÓN
Según explicaron, la mayoría de las infracciones se generan en rutas nacionales o en los accesos a distintas ciudades, especialmente en viajes frecuentes hacia Montevideo. En esos trayectos, muchas veces deben aumentar la velocidad por la condición del paciente. Sin embargo, los sistemas de control automático no contemplan estas situaciones. “Vas con una persona descompuesta, con un cuadro complicado, y si te pasás unos pocos kilómetros del límite, el radar te multa igual. No hay margen para explicar la urgencia”, señalaron. Los trabajadores coinciden en que el problema no es la normativa en sí, sino la falta de criterios diferenciados para vehículos de emergencia en funciones críticas.
MULTAS QUE SE DESCUENTAN MES A MES Y ALCANZAN CIFRAS ALTAS
Uno de los aspectos que más preocupa es que las multas no son absorbidas por la institución, sino que son cargadas directamente a los choferes. Si bien existe la posibilidad de financiarlas, el pago se realiza mediante descuentos mensuales en el salario. Según relataron, los montos pueden ser muy elevados. Por ejemplo, mencionaron multas cercanas a los 17.000 pesos por exceder levemente la velocidad en zonas controladas por radar. También indicaron casos de funcionarios con deudas acumuladas que rondan los 70.000 pesos, mientras que otros aseguran haber superado los 180.000 pesos en multas a lo largo del tiempo. “Te dan la opción de pagarlo en cuotas, pero te lo descuentan del sueldo. Al final, trabajás y además tenés que pagar por trabajar”, expresó otro funcionario.
UN CAMBIO CON LA NUEVA ADMINISTRACIÓN
Otro punto que remarcan los trabajadores es que esta situación comenzó con el cambio de administración del hospital. Según señalaron, en gestiones anteriores las multas no eran cobradas a los choferes. “Antes las multas no se nos descontaban. Esto empezó ahora”, afirmaron. Pero además, indicaron que no solo comenzaron a cobrarles las infracciones recientes, sino también multas generadas en períodos anteriores. “Nos empezaron a cobrar multas que vienen incluso de la administración pasada. Eso fue lo que más sorprendió”, agregaron. Este cambio, aseguran, generó malestar dentro del equipo y un fuerte impacto económico en varios funcionarios.
ENTRE LA URGENCIA Y EL MIEDO A LA MULTA
Los choferes también describieron el dilema que enfrentan en cada salida. Por un lado, la responsabilidad de trasladar pacientes en estado delicado; por otro, el temor a una sanción que afecte su ingreso. “A veces el médico te pide que apures porque la situación lo requiere, pero vos sabés que si lo hacés, la multa después la pagás vos”, relataron. Esta situación, según explican, termina condicionando el trabajo diario y genera tensión en momentos donde la rapidez puede ser clave. Incluso algunos reconocen que hoy dudan en determinadas circunstancias, algo que antes no ocurría.
RECLAMOS SIN RESPUESTA
Los trabajadores señalaron que han planteado esta problemática ante las autoridades hospitalarias, pero hasta el momento no han tenido respuestas concretas ni cambios en el sistema. Mientras tanto, la situación se mantiene y continúa afectando a quienes cumplen una tarea esencial dentro del sistema de salud. “Nosotros estamos para salvar vidas, no para estar pensando en si nos va a llegar una multa”, concluyeron. El planteo deja sobre la mesa un debate de fondo: cómo compatibilizar los sistemas de control de tránsito con la realidad de los servicios de emergencia, donde cada minuto cuenta y donde, muchas veces, la diferencia entre llegar o no a tiempo puede ser determinante.