Ramón Fonticiella /
“La política debe servir para que la gente pueda vivir un poco mejor”
Ramón Ángel Fonticiella Abreu, maestro, exintendente, exdiputado, exsenador y dirigente político, reafirmó su compromiso con la militancia y el debate público durante una entrevista radial en la que repasó su visión de la política nacional y departamental. A sus 79 años, sostuvo que su forma de seguir participando ya no pasa por recorrer los barrios, sino por compartir su experiencia, analizar la realidad y contribuir a que la ciudadanía desarrolle una mirada crítica e independiente.
“Mi forma de no rendirme”, explicó, consiste en aprovechar la formación recibida para ayudar a otros a comprender mejor la sociedad. En ese sentido, recordó el mensaje del expresidente Tabaré Vázquez: “No te rindas”, una consigna que mantiene como referencia de su compromiso político.
Para Fonticiella, la educación pública representa una responsabilidad colectiva. Los conocimientos adquiridos, sostuvo, no deberían utilizarse únicamente para el beneficio personal, sino ponerse al servicio de quienes tuvieron menos oportunidades.
Educación para pensar y decidir por cuenta propia
El exintendente reflexionó sobre los cambios en la educación y las diferencias entre los métodos tradicionales y las nuevas concepciones pedagógicas. Recordó la enseñanza basada en la repetición y la memorización, pero defendió la necesidad de desarrollar las capacidades de cada persona.
El objetivo de educar no consiste simplemente en transmitir información, sino en ayudar a que cada individuo comprenda, interprete y construya su propio pensamiento.
Esa preocupación también se extiende a la política. Fonticiella advirtió sobre el riesgo de que la ciudadanía quede atrapada en discursos masivos y siga las orientaciones de dirigentes sin cuestionarlas. Consideró que los partidos necesitan referentes capaces de ayudar a interpretar la realidad, en lugar de actuar como caudillos que indican qué pensar.
Desde esa perspectiva, reivindicó la formación ideológica, el debate y la participación de las bases como elementos fundamentales para fortalecer la democracia.
Pobreza, empleo y políticas sociales
Al analizar la situación nacional, Fonticiella se refirió a la reducción de la pobreza y la indigencia anunciada durante la entrevista. Manifestó que confía en los datos del Instituto Nacional de Estadística y reconoció la importancia de las transferencias, los servicios y los subsidios estatales para proteger a los sectores más vulnerables.
Señaló que también deben considerarse otros factores, como la expansión del empleo y la mejora de los ingresos salariales. Para el dirigente, estos elementos contribuyen a que las familias puedan acceder a mejores condiciones de vida, aunque los avances no signifiquen una transformación inmediata de su situación económica.
“En la medida que el ser humano viva mejor, los gobernantes están cumpliendo con su tarea”, al defender una visión de equilibrio que, según explicó, no responde a posiciones extremas.
Reivindicó la construcción de un Estado de bienestar y recordó la tradición reformista de José Batlle y Ordóñez, vinculada a la protección social y al fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores. Antes de plantear objetivos ambiciosos es necesario consolidar las condiciones básicas de vida, garantizando alimentación, salud y acceso a medicamentos.
Vivienda, soluciones que no consoliden la precariedad
La problemática de los asentamientos ocupó otro tramo de la conversación. Desde su experiencia al frente de la Intendencia de Salto, Fonticiella recordó las dificultades habitacionales que enfrentó el departamento y mencionó los casos de Bello Horizonte y Barbieri II.
Atender las urgencias no debe significar perpetuar situaciones irregulares. Diferenció entre resolver temporalmente una necesidad y ofrecer una respuesta duradera, basada en la disponibilidad de terrenos y en la organización colectiva para construir viviendas.
También reivindicó experiencias de construcción y mejora habitacional desarrolladas durante su gestión, en las que, las familias participaban activamente en el proceso. Para él, la asistencia social debe acompañar el esfuerzo de las personas y generar oportunidades reales de autonomía.
Críticas
Fonticiella fue crítico con las prácticas políticas que atribuye al sector del ex intendente Andrés Lima. Aunque evitó profundizar en la figura personal del dirigente, cuestionó lo que definió como una forma de gobernar alejada de los principios frenteamplistas, particularmente en relación con la gestión de los asentamientos y la distribución de recursos.
También expresó reparos sobre decisiones de la administración departamental de Albisu, al cuestionar la salida de dos funcionarios y su sustitución por otras personas. Interpretó el episodio como una maniobra política y planteó interrogantes sobre los criterios utilizados para realizar esos cambios.
Sus afirmaciones constituyen una valoración personal sobre la gestión y las prácticas políticas departamentales, enmarcada en su reclamo de mayor transparencia y coherencia ideológica.
El humanismo como compromiso permanente
Fonticiella reafirmó que la política debe tener como centro a las personas y la mejora de sus condiciones de vida. Su visión pone el acento en la educación, la justicia social, el acceso a la vivienda y la construcción de una ciudadanía capaz de pensar y decidir por sí misma. “Buscamos el bienestar de la gente. Buscamos la plenitud del ser humano”, expresó.