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Raquel Galluzzo es una de esas personas que logran combinar vocación, visión y perseverancia. Empresaria y docente, ha construido a lo largo de más de tres décadas una trayectoria marcada por la innovación y la apuesta constante por el desarrollo de su comunidad. En el marco del Día Internacional de la Mujer, La Prensa entrevistó a Galluzzo quien nos compartió su historia, reflexiones y aprendizajes sobre el liderazgo femenino y el emprendimiento.

Su camino profesional estuvo marcado desde el inicio por dos pasiones, la educación y el mundo empresarial. Aunque inicialmente se trasladó a Montevideo para estudiar Economía, la distancia con su familia la llevó a replantear su rumbo académico. “Extrañaba mucho a mi familia y en Salto lo único que podía estudiar era magisterio. Así descubrí que me encantaba la docencia”.

Esa decisión marcaría el comienzo de una trayectoria educativa que más tarde se complementaría con su espíritu emprendedor. Raquel trabajó durante diez años como profesora de Matemáticas y fue en ese contexto donde comenzó a explorar la informática aplicada a la enseñanza, una idea innovadora para la época.

Pionera en la incorporación de la informática a la educación

En los años en que la informática apenas comenzaba a incorporarse a la vida cotidiana, Galluzzo decidió crear el primer taller de informática en Salto orientado a apoyar el aprendizaje de las matemáticas. El proyecto creció rápidamente y llegó a contar con cerca de 200 alumnos.

“Estudiábamos informática para aplicarla a la enseñanza de las matemáticas. Fue una experiencia muy interesante”.

Sin embargo, cuando el sistema educativo público comenzó a incorporar la informática dentro de sus programas, Galluzzo comprendió que era momento de dar un nuevo paso. Fue así como, hace 35 años, decidió fundar un liceo de tiempo completo, una propuesta innovadora para la época.

La idea de que los estudiantes asistieran al centro educativo en doble horario mañana y tarde generó inicialmente cierta resistencia. “A los padres les gustaba la idea, pero no tanto a los alumnos”. Sin embargo, con el tiempo el modelo demostró su eficacia y el proyecto fue consolidándose año a año.

El crecimiento del Colegio Vaz Ferreira

Con el paso del tiempo, el proyecto educativo se expandió. Tras consolidar el liceo, Galluzzo impulsó la creación del Colegio Vaz Ferreira que hoy cuenta con tres décadas de trayectoria.

La institución ha ido adaptándose a los cambios sociales y educativos, incorporando nuevas propuestas y ampliando sus servicios. Recientemente, y a partir de una idea de su hijo mayor, la familia decidió expandirse hacia el norte de la ciudad de Salto con un nuevo proyecto que incluye guardería, kinder y colegio.

El crecimiento urbano fue uno de los factores que motivaron esta decisión. “La ciudad está creciendo hacia esa zona y vimos la oportunidad de desarrollar allí un nuevo centro educativo”.

El nuevo espacio comenzó con los primeros niveles educativos y cada año suma un nuevo grado. Actualmente ya funciona hasta segundo año, con numerosos niños y niñas que comienzan su formación allí desde edades muy tempranas.

Educación integral y deporte para las nuevas generaciones

Uno de los aspectos distintivos del proyecto educativo impulsado por Galluzzo es la apuesta por una formación integral que combine lo académico con la actividad física y el desarrollo personal.

Debido a las limitaciones de espacio en la sede original del colegio, se desarrolló un campo de deportes en una chacra destinada a las actividades recreativas y deportivas. Allí los estudiantes pueden practicar distintas disciplinas durante los fines de semana.

Entre las incorporaciones más recientes se destaca una piscina donde los niños pueden aprender natación, un aspecto que Galluzzo considera fundamental para el desarrollo de los estudiantes.

“La actividad física es importantísima, sobre todo hoy en día, con todos los problemas derivados del exceso de tecnología”.

Según la empresaria, la hiperconectividad está generando cambios en la salud emocional de los jóvenes, por lo que considera esencial promover el deporte como una herramienta de equilibrio y bienestar.

Diversificación empresarial y visión de futuro

Aunque la educación es el proyecto que más la apasiona, Galluzzo también ha desarrollado otras iniciativas empresariales. Junto a sus hijos participa en la gestión de una reconocida empresa fúnebre en Salto, en la que impulsó importantes cambios organizativos.

Entre ellos, la creación de salas velatorias, un servicio que en su momento representó una innovación frente a la costumbre tradicional de realizar velatorios en domicilios particulares.

“Costó mucho acostumbrar a la gente a las salas velatorias, pero con el tiempo se volvió algo natural”.

Además, la familia decidió diversificar sus actividades e incursionar en el sector turístico con la construcción del hotel Solar del Acuario, ubicado en Termas del Daymán. El proyecto nació a partir de un análisis sobre la evolución de las empresas familiares y la necesidad de generar nuevas fuentes de ingresos.

Aunque reconoce que no tenía experiencia previa en hotelería, Galluzzo destaca el aprendizaje adquirido en el proceso y el papel de su hijo mayor, licenciado en Administración, quien actualmente se encarga de la gestión del establecimiento.

Liderazgo, trabajo en equipo y nuevas generaciones

Para Galluzzo, el éxito de una empresa no depende únicamente del liderazgo individual, sino del trabajo colectivo. En sus distintos emprendimientos emplea a decenas de personas, siendo el colegio el que concentra la mayor cantidad de trabajadores, con alrededor de 100 funcionarios.

“Creo que el éxito de las empresas es un trabajo grupal”.

Una de sus claves de gestión ha sido trabajar con equipos diversos, combinando experiencia y juventud. “Me encanta trabajar con gente joven, porque nosotros vamos sumando años y quedamos un poco fuera de algunas tendencias”.

La comunicación clara con los equipos de trabajo es otro aspecto que considera fundamental. Según explica, cuando se debe señalar un error es importante comenzar destacando lo positivo y luego proponer mejoras.

Ser mujer empresaria hace tres décadas

Si bien hoy la presencia femenina en el ámbito empresarial es cada vez más visible, Galluzzo recuerda que cuando inició su camino no era tan habitual encontrar mujeres liderando proyectos de gran escala. “Nunca fue fácil”.

Uno de los mayores desafíos fue convencer a los padres sobre la importancia del liceo de tiempo completo, una propuesta novedosa que implicaba cambiar hábitos y expectativas.

Un mensaje de inspiración para otras mujeres

En el Día Internacional de la Mujer, Galluzzo destaca el papel de la educación, el esfuerzo y la perseverancia como herramientas fundamentales para el crecimiento personal y profesional.

A lo largo de su vida ha tenido referentes que la impulsaron a seguir adelante, especialmente docentes que supieron reconocer su potencial cuando era estudiante.

“Siempre me decían que podía ir a más”. Hoy, con décadas de experiencia a sus espaldas, su mensaje para otras mujeres, la preparación y la dedicación abren puertas.

“Siempre se puede. Con estudio, con esfuerzo y con sentido de pertenencia, uno puede seguir creciendo”.

Para ella, el agradecimiento también forma parte esencial del camino. Cada noche, cuenta, hace un repaso mental de las cosas positivas de su vida. “Hay que agradecer la energía que uno tiene para seguir adelante”.

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