Salud mental en foco /
Instituciones y comunidad se articulan frente a un desafío creciente
En el marco de la elaboración del diagnóstico para el Plan Departamental de Salud Mental, se llevó a cabo la tercera mesa participativa, que tuvo lugar este viernes en el Aula Magna del Cenur Litotal Norte. La salud mental se ha consolidado como uno de los principales desafíos de las sociedades contemporáneas, y Uruguay no es la excepción. En esta instancia, impulsada por la Universidad de la República y autoridades sanitarias, representantes de múltiples instituciones coincidieron en la necesidad de abordar esta problemática desde una perspectiva integral, colaborativa y sostenida en el tiempo.
El director de la sede de salud de la Universidad de la República, Juan Romero, destacó la relevancia del espacio como una oportunidad para intercambiar conocimientos y fortalecer estrategias conjuntas. “No es un tema menor, nos involucra a todos”, afirmó, subrayando que la formación de profesionales en salud debe ir más allá del aula, integrando investigación, práctica y compromiso social. Romero también advirtió sobre la gravedad del escenario actual, señalando que, incluso en comparación con países con sistemas de registro confiables, las tasas vinculadas a problemáticas como el suicidio siguen siendo elevadas. “No es el problema del otro, es nuestro problema”, al tiempo que recordó el impacto de la pandemia, que incrementó en un 30% los niveles de angustia y depresión.
La salud mental como reflejo de la sociedad
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la comprensión de la salud mental no solo como una cuestión individual, sino como un fenómeno profundamente social. En palabras de Romero, se trata de “una decisión personal en medio de la sociedad”, retomando conceptos clásicos de la sociología para explicar cómo el entorno influye en el bienestar emocional. Esta mirada integral implica considerar al ser humano en sus dimensiones biológica, psicológica y social. Así lo expresó Luis Rodríguez, Director de la Departamental de Salud, quien explicó que las estrategias actuales buscan trascender el enfoque exclusivamente clínico para incluir el bienestar emocional, los vínculos y los entornos laborales y comunitarios.
Una red de trabajo en expansión
Desde diciembre, cerca de 482 organizaciones han comenzado a articular esfuerzos en torno a esta temática, en el marco de una iniciativa alineada con las prioridades del Ministerio de Salud Pública. Este proceso, denominado “Acción País”, busca construir un diagnóstico colectivo que sirva de base para un plan estratégico de salud mental a nivel departamental. Rodríguez detalló que ya se han realizado diversas mesas de trabajo con participación amplia: desde actores del sistema de salud hasta movimientos sociales, referentes comunitarios e incluso influencers, reconociendo el papel clave de las nuevas formas de comunicación para llegar a la población. Estas instancias no solo permiten identificar problemáticas, sino también diseñar respuestas concretas. Entre ellas, se destacan planes de acción con objetivos definidos, responsables institucionales y plazos específicos, especialmente enfocados en sectores vulnerables como los adultos mayores.
Territorio, cultura y deporte, nuevas dimensiones del abordaje
Uno de los aspectos más innovadores de la estrategia es la incorporación de distintos ámbitos de la vida social en el abordaje de la salud mental. En encuentros recientes se trabajó sobre la realidad de las zonas rurales, con participación de actores vinculados al sector agropecuario, la salud comunitaria y redes locales. Asimismo, ya se anunciaron próximas jornadas temáticas que ampliarán aún más el enfoque. El 5 de mayo se realizará una mesa dedicada a la relación entre salud mental y cultura, mientras que el 20 de mayo el eje será el deporte, con la participación de referentes de distintas disciplinas como fútbol, básquetbol y ciclismo. Estas iniciativas buscan visibilizar cómo la salud mental atraviesa todos los espacios de la vida cotidiana y cómo cada uno de ellos puede convertirse en un ámbito de prevención, contención y promoción del bienestar.
Un compromiso a largo plazo
Lejos de ofrecer soluciones inmediatas, los organizadores coinciden en que se trata de un proceso complejo y progresivo. “Es una construcción”, señaló Rodríguez, reconociendo que el camino puede ser “tedioso y laborioso”, pero también destacando la fortaleza que implica el trabajo conjunto. El encuentro concluyó con un llamado a redoblar esfuerzos y a sostener el compromiso colectivo. La meta no es solo mejorar indicadores, sino avanzar hacia una sociedad más consciente, empática y preparada para cuidar la salud mental de todos sus integrantes.