Un nuevo libro /
Leonida Amarillo y la memoria viva de la Capilla San Cayetano
Hay libros que no nacen solamente del oficio de escribir, sino de una fidelidad profunda: a la fe, a la memoria y a la comunidad. El nuevo trabajo de Leonida Amarillo pertenece a esa estirpe. Quienes siguen estas páginas la conocen bien: es una lectora constante de La Prensa, pero también una colaboradora sensible, de pluma serena y mirada humana, que desde hace años viene compartiendo textos cargados de emoción y reflexión.
Leonida no es una recién llegada al mundo de las letras. En otros tiempos participó activamente en grupos literarios y es autora de libros de poesía y narrativa, géneros donde supo volcar su sensibilidad y su compromiso con la palabra. Hoy vuelve a sorprender, esta vez con una obra que trasciende lo estrictamente literario para convertirse en testimonio y homenaje.
“Capilla San Cayetano”
Su nuevo libro se titula, con sencillez y hondura, “Capilla San Cayetano”, y en la tapa se refuerza la devoción que lo inspira: “San Cayetano, el Santo del pan y del trabajo”. Son 46 páginas que condensan historia, fe y emoción, en un formato accesible y profundamente cercano.
La propuesta del libro es clara y a la vez rica en matices. A través de numerosos subtítulos o secciones, Leonida construye un recorrido que alterna frases del propio San Cayetano, narraciones de hechos, datos históricos, poemas y fotografías. Esa combinación convierte la lectura en una experiencia ágil y amena, donde cada página invita a detenerse, a recordar y también a agradecer.
No se trata solo de contar la historia de una capilla. El texto respira comunidad. Respira barrio. Respira generaciones que encontraron en ese espacio un lugar de encuentro, de oración y de esperanza. La Capilla San Cayetano aparece así como algo más que un edificio: es un símbolo vivo, un refugio espiritual y humano en tiempos difíciles.
Prólogo
El prólogo del libro marca con claridad ese espíritu. Allí se afirma que la Iglesia en la Capilla San Cayetano “encabeza un proyecto de fe, de realidad cristiana, sin barreras”, una definición que resume la vocación inclusiva y fraterna que atraviesa toda la obra. Leonida no esquiva el contexto actual: reconoce que vivimos una era deslumbrada por la ciencia y la tecnología, pero también ensombrecida por graves problemas y tensiones internacionales. En ese escenario, la fe aparece como ancla y como guía. Hay, además, un mensaje central que atraviesa el libro y que la autora rescata con especial delicadeza: la certeza de que Dios no cambia, de que su misericordia es infinita y de que el amor es el origen de todo. La cita del Evangelio según Mateo —“Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia”— funciona como un faro que ilumina cada página.
Con esta obra, Leonida Amarillo no solo suma un nuevo título a su trayectoria. Ofrece un acto de amor hacia una devoción popular profundamente arraigada y hacia una capilla que forma parte de la historia cotidiana de tanta gente. Es un libro para leer con calma, para compartir y, sobre todo, para sentir. Porque cuando la palabra se pone al servicio de la memoria y la fe, deja de ser solo escritura y se convierte en legado.
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