La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

El anuncio del Pentágono de retirar unos 5.000 soldados de Alemania llegó el viernes sin coordinación con los aliados, pero los líderes europeos reunidos el lunes en Ereván lo interpretaron como confirmación de una tendencia ya esperada. La respuesta fue uniforme: Europa tiene que asumir mayor responsabilidad sobre su seguridad.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, marcó el tono. Reconoció que Berlín no ha recibido confirmación oficial sobre el alcance ni el calendario de la retirada, pero subrayó que la dirección era previsible. “Ya en 2023 señalé que, como europeos en la OTAN, tenemos que estar preparados para que los estadounidenses hagan menos en Europa”, declaró. Advirtió también de que la renuncia de Washington a desplegar los misiles de crucero Tomahawk en Alemania —compromiso alcanzado con la administración Biden y ahora descartado— deja un vacío que Europa deberá cubrir con sistemas propios.

La crisis tiene un detonante preciso. El 27 de abril, el canciller Friedrich Merz dijo ante estudiantes que Washington carecía de estrategia en Irán y que el régimen de Teherán estaba “humillando” a toda una nación. Trump respondió en redes sociales, acusó a Merz de “no tener ni idea” e instó al canciller a “arreglar su país destrozado”. Tres días después, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, firmó la orden. El sábado, Trump advirtió que la reducción será “mucho más” que los 5.000 soldados. Merz negó el domingo que la retirada responda a la disputa; el contexto lo contradice.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte