Consejo Fiscal Autónomo /
Advierte riesgos en estabilidad fiscal, por lo que sugiere ajustar el gasto
El Consejo Fiscal Autónomo (CFA), organismo técnico e independiente que asesora al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en materia de política fiscal, emitió su primer informe de evaluación sobre la situación fiscal del país, en el que advierte sobre riesgos de deterioro en el corto plazo y recomienda medidas de ajuste del gasto para preservar la estabilidad de las cuentas públicas.
Incumplimiento en la regla fiscal
En su análisis sobre el cumplimiento de la regla fiscal durante 2025, el CFA señaló que por segundo año consecutivo la normativa original fue incumplida en uno de sus tres pilares. Mientras se respetaron los objetivos vinculados al déficit fiscal estructural y al tope de endeudamiento neto, no se cumplió el límite de crecimiento del gasto público en relación con el crecimiento potencial de la economía.
Crecimiento del gasto estatal un 5,7%
Según el organismo, el gasto del gobierno central y del Banco de Previsión Social (BPS) creció un 5,7% en 2025, más del doble del crecimiento potencial estimado del Producto Interno Bruto (PIB), que se ubica en torno al 2,5%. No obstante, ese pilar de control del gasto fue eliminado en la Ley de Presupuesto aprobada el año pasado, por lo que formalmente el gobierno entiende que la regla fiscal fue cumplida. En ese sentido, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, junto a autoridades de la cartera, afirmo recientemente que “la casa está en orden”, defendiendo la situación actual de las finanzas públicas.
Mayor déficit impediría cumplir meta fiscal
Sin embargo, el CFA advirtió que para 2026 existen riesgos concretos de deterioro del déficit estructural, lo que podría comprometer el cumplimiento de la meta fiscal si no se adoptan medidas correctivas. Entre los factores de riesgo mencionados por el informe aparece, en primer lugar, la posibilidad de que el crecimiento económico sea menor al previsto en el Presupuesto. Una desaceleración de la actividad, como la observada desde el segundo semestre de 2025, afectaría negativamente la recaudación tributaria.
A esto se suma la eventualidad de que la inflación y el tipo de cambio real se ubiquen por debajo de las previsiones oficiales. En ese escenario, se reduciría el valor de las bases imponibles que determinan los ingresos fiscales, mientras que aumentaría el peso real de gastos indexados, como pasividades y salarios públicos. De concretarse estas variables, estimaciones preliminares del CFA indican que el déficit fiscal estructural podría deteriorarse en aproximadamente 0,5% del PIB respecto a la meta fijada de 4% para 2026.
Aplicar medidas de ajuste al gasto
Ante este panorama, el organismo recomendó prever desde ahora medidas de ajuste enfocadas en el gasto discrecional. Según el informe, los ajustes basados en la contención del gasto corriente tienden a ser más sostenibles y menos perjudiciales para la actividad económica que aquellos basados en aumentos de impuestos. El CFA también advirtió que, aun cumpliéndose la meta fiscal prevista para 2026, el déficit estructural se mantendría por tercer año consecutivo en torno al 4% del PIB, un nivel que considera incompatible con la sostenibilidad de la deuda pública en el mediano plazo.
Llama a actuar con cautela
En ese contexto, el organismo llamó a actuar con cautela, especialmente teniendo en cuenta que en junio el Poder Ejecutivo presentará al Parlamento el proyecto de Rendición de Cuentas 2025, instancias que históricamente han implicado incrementos del gasto público.
Finalmente, el informe alertó sobre los eventuales impactos fiscales de futuras reformas en el sistema previsional. En particular, señaló que eventuales ampliaciones de cobertura o beneficios sociales sin financiamiento permanente podrían agravar el déficit estructural en un escenario fiscal que ya presenta escaso margen de maniobra.