La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Un cruce entre opositores y simpatizantes del gobierno de Nicolás Maduro derivó en forcejeos y obligó a la intervención policial en Ciudad Vieja. Un camarógrafo resultó afectado durante los disturbios. La mañana del sábado estuvo marcada por momentos de tensión frente a la embajada de Venezuela en Uruguay, ubicada en la esquina de Rincón y Ciudadela, en plena Ciudad Vieja de Montevideo. Allí, grupos con posturas enfrentadas sobre la situación política venezolana protagonizaron un altercado que escaló desde los gritos y consignas hasta empujones y agresiones físicas.

De acuerdo a información recabada por medios locales y registros audiovisuales que circularon posteriormente en redes sociales, un grupo de opositores al gobierno de Nicolás Maduro se concentró frente a la sede diplomática, lo que motivó la presencia de simpatizantes del oficialismo venezolano. El intercambio verbal entre ambos bandos fue subiendo de tono con el correr de los minutos, hasta que la situación se tornó incontrolable.

Cruces verbales y consignas enfrentadas

Testigos relataron que durante la manifestación se escucharon acusaciones cruzadas sobre provocaciones reiteradas. Uno de los participantes denunció ante efectivos policiales que “los opositores están provocando todos los días”, mientras que otro respondió de manera airada defendiendo su derecho a manifestarse en Uruguay: “¿Quién está provocando? Yo soy uruguayo y defiendo la libertad. Estamos en Uruguay”. En medio del tumulto, también se registraron empujones y reclamos entre los propios manifestantes. “No me empuje, estoy en la calle”, se escucha decir a uno de ellos en uno de los videos difundidos. Del lado opuesto, un grupo coreaba consignas de tinte ideológico, entre ellas el cántico: “Alerta, alerta, alerta que camina, el antiimperialismo por América Latina”.

Intervención policial y un trabajador de prensa afectado

La Policía uruguaya debió intervenir para separar a los manifestantes y evitar que la situación derivara en consecuencias mayores. En ese contexto, se produjo un hecho que generó particular preocupación: un camarógrafo de Canal 5 fue agredido en medio del forcejeo, provocando la caída de su cámara al suelo, tal como quedó registrado en imágenes ampliamente compartidas en redes sociales.
Si bien no se reportaron personas con heridas de gravedad ni detenciones de relevancia, el episodio encendió las alarmas sobre la creciente tensión que generan en Uruguay los acontecimientos políticos en Venezuela, incluso a miles de kilómetros de distancia.

Un reflejo de un conflicto que trasciende fronteras

El incidente frente a la embajada venezolana no fue un hecho aislado, sino una muestra de cómo la profunda polarización que atraviesa a la sociedad venezolana se proyecta también en otros países de la región. Uruguay, tradicionalmente reconocido por su clima de convivencia democrática y respeto a la libertad de expresión, no quedó ajeno a estas manifestaciones de confrontación. Tras los hechos, la Policía mantuvo vigilancia en la zona y logró dispersar a los grupos enfrentados, restableciendo el orden en el lugar. No obstante, lo ocurrido deja en evidencia la necesidad de extremar cuidados para garantizar el derecho a la protesta pacífica, la seguridad de los trabajadores de prensa y la convivencia democrática, incluso cuando se expresan posiciones políticas profundamente opuestas.

Comentarios potenciados por CComment

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte