La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Días pasados, Estados Unidos capturó al narco-gobernante Nicolás Maduro y a su esposa. La repercusión mundial no se hizo esperar: el mundo se dividió entre aquellos que aplaudimos que se extirpara ese cáncer de Venezuela —quienes amamos la democracia y la libertad del individuo— y aquellos comprometidos y financiados por la dictadura chavista, sin soslayar a los intelectuales que abogan por discursos vacíos desde el living de sus residencias, levantando las banderas del no intervencionismo. Fácil, muy fácil para ellos: no tienen familiares desaparecidos, autoexiliados, detenidos en centros de tortura; viven con libertad y democracia en sus países, y con sueldos o jubilaciones dignas.

En los últimos días, Salto ha sido sacudida por episodios de violencia extrema que no solo resultan alarmantes, sino profundamente inadmisibles para una sociedad que históricamente se ha caracterizado por su convivencia pacífica. Hechos que hasta hace no mucho parecían ajenos, propios de grandes centros urbanos o de realidades que observábamos con distancia, hoy irrumpen con crudeza en nuestros barrios, en plena vía pública y a la vista de todos. Y lo hacen sembrando miedo, indignación y una sensación de desamparo que no puede ni debe ser tolerada.

En más de una oportunidad hemos escuchado que el Carnaval es todo el año y algo de razón puede ser que tengan, sobre todo con aquello de los “mascaritos”, algunos que salen solamente en febrero, pero otros mantienen el disfraz durante todo el tiempo. Pero claro, cada vez que avanza el mes de enero, la fiesta del Carnaval la vamos sintiendo más cercana y el movimiento del cuerpo que se hace notar con los tamboriles. La fiesta del carnaval o carnestolenda, es una celebración que de acuerdo al año, se da entre febrero o marzo, que combina lo que son los grupos que son partes de los desfiles o fiestas carnavaleras que alegran los días festivos. Uruguay cuenta con el carnaval más largo, más allá que también hay que decirlo, ha tenidos sus mejores épocas y en estos momentos como que ha costado arrancar, sobre todo por temas que son los económicos.

Lentamente va transitando enero. Nos vamos aproximando de a poquito a la mitad de un mes que, tradicionalmente da la impresión de transitar con más parsimonia que cualquier otro. Una persona comentaba ayer que veía muy desoladas las calles céntricas, sobre todo en horas de la tarde. Y agregaba, que no sabía si alegrarse porque “capaz que muchos salteños pudieron tomarse vacaciones y viajar” o pensar simplemente que “la mayoría pasa encerrado en su casa con aire acondicionado o frente al ventilador”.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte