Anotaciones Callejeras
Sabido es que vivimos en Salto un tiempo, en que dos por tres se aprueba un nombre nuevo para una calle. Y así algunas cambian de nombre en toda su extensión, otras en determinado tramo, etc. Entonces, hablando de eso, una señora nos planteaba ayer algo que nos parece sumamente interesante. Decía esta persona: "¿Se dieron cuenta la cantidad de barrios que hay en Salto, que los nombres son apellidos? ". Buena pregunta. Se puso a repasar: Gallino, Da Rosa, Goslino, Williams, Umpiérrez, Martínez Méndez, Malvasio...y algunos más. Pero sobre todo, lo que decía esta persona, es que sería bueno que tuviera más difusión quiénes fueron estas personas homenajeadas. Insistimos: tema muy interesante, muy buena idea.
Como quien no quiere la cosa, estamos en el último día de julio. Adiós al séptimo mes del año. Dicen algunos que ahora sí doblamos la curva y nos encaminamos a otro fin de año. No crea que estamos exagerando, porque cuando menos lo espere, va a empezar a ver en las vidrieras arbolitos y demás adornos de navidad. A propósito de comercios y ventas...Como lo comentamos hace unos días, más de un comerciante nos dijo que "esta segunda quincena de julio fue cruel", en referencia a las escasas ventas que hubo, a la falta de dinero circulante. Claro, dicho sea de paso, hay un dato que no es menor: otras veces, a esta altura del mes los funcionarios municipales ya habían cobrado desde hace tres o cuatro días, en cambio este mes fue diferente. Aunque parezca que no, o no se dimensione adecuadamente, esos son sueldos que "mueven mucho". Se mueven las cuentas del almacén, por ejemplo. Como se dice popularmente, "mueve las agujas", sin dudas.
La Jefatura de Policía viene difundiendo un comunicado (ya compartido por nuestro vespertino en ediciones anteriores) que alerta sobre estafas telefónicas, en que las víctimas en general son adultos mayores. Lamentablemente, todos los días nos seguimos enterando de nuevos casos. Ayer, un muchacho nos contaba que a su madre (octogenaria) ya la han llamado varias veces haciéndose pasar por funcionarios del BPS. Le solicitaban que realizara un depósito bancario (aparentemente en dólares y una cifra bastante abultada) y le ofrecían a cambio tener un servicio de transporte para llevarla y traerla a cobrar la jubilación todos los meses, para ir al Hospital, etc. Todo era un intento de estafa en la que, por suerte, no cayó. Terrible.
Porque además, hay que tener en cuenta que (igual que como sucede con otros tantos delitos), no todo se denuncia. Es decir, cuando sale a luz algún caso, tenemos que pensar que hay muchos más. "¡Es triste pensar a lo que hemos llegado!", nos decía este muchacho. Y tiene razón.
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