Anotaciones Callejeras
Lentamente va transitando enero. Nos vamos aproximando de a poquito a la mitad de un mes que, tradicionalmente da la impresión de transitar con más parsimonia que cualquier otro. Una persona comentaba ayer que veía muy desoladas las calles céntricas, sobre todo en horas de la tarde. Y agregaba, que no sabía si alegrarse porque “capaz que muchos salteños pudieron tomarse vacaciones y viajar” o pensar simplemente que “la mayoría pasa encerrado en su casa con aire acondicionado o frente al ventilador”.
Pero más allá de todo eso, lo cierto es que el ritmo de enero, ya de por sí es más lento y sobre eso no cabe discusión alguna. Mucha gente que está de vacaciones, al no tener demasiados compromisos de horario (por ejemplo estudiantes, docentes, etc.) maneja el reloj de otra manera. Reconozcamos también que el calor en sí nos enlentece los pasos.
Ayer, una nota de nuestro vespertino, recordaba que se había cumplido un año más de la muerte del doctor Pablo Gaudín. Un lector se comunicó para decirnos que omitimos decir que el galeno también había incursionado en política. Agradecemos pues el apunte. Después, otros comentarios que llegaron referidos a cuestiones muy puntuales y muy personales de cómo ocurrieron los hechos, no vienen al caso, nada aportan; y, como en cualquier caso, la sensibilidad y el respeto es lo que debe predominar por encima de todo.
Una señora que reside en barrio Artigas, “desde siempre” según nos decía, esta mañana se comunicó con nuestra Redacción. De dos temas nos hablaba. Por un lado la preocupa la creciente formación de “barritas” que -siempre según sus palabras- “están siempre preparados para pelearse con otros”. Por otro lado, nos comentaba que “está complicado el alumbrado público acá en el barrio”; cuando le preguntamos si nos podía identificar más el lugar, nos dijo que “por calle Instrucciones del Año XIII dos por tres está sin funcionar”.
Lo contrario nos dicen vecinos de la zona del Hipódromo, que están muy contentos porque funcionarios del gobiernos han acudido a solucionar los problemas de iluminación por los que ya habían hecho más de un reclamo últimamente.
Finalmente, queremos agradecer a una fiel lectora de La Prensa, que ayer hablaba muy bien de este vespertino en una reunión. Más allá de las alabanzas (que por supuesto siempre vienen bien), decía algunas cosas sobre la forma de hacer periodismo en general. Alababa nuestro diario porque “es variado -decía- y no se queda solo con noticias pesimistas como otros”. “Es entretenido sin necesidad de ser sensacionalista en absoluto”, comentaba. Muchas gracias, señora Graciela.