El Sondeo Q4 2025 /
Confirma que la debilidad del consumo interno desplaza el impacto fronterizo
El cierre de 2025 dejó una señal clara para el sector empresarial de Salto, la desaceleración ya no tiene como principal explicación el factor fronterizo, sino la debilidad del mercado interno. Así lo revela el Sondeo Q4 2025 realizado por el Departamento Económico del Centro Comercial e Industrial de Salto, a cargo del magíster y economista Pablo Cortondo. El informe indica que seis de cada diez comercios registraron caída en sus ventas reales respecto al mismo período del año anterior.
El diagnóstico marca un cambio de eje. Durante los últimos años, la diferencia cambiaria con Argentina aparecía como la principal causa del deterioro comercial. Sin embargo, el estudio sostiene que hoy el problema es doméstico. Con Argentina en mínimos de incidencia, la explicación central pasa por un consumo interno debilitado, que impacta directamente en los niveles de facturación.
Ventas reales en retroceso y márgenes comprimidos
En el sector comercio, el 63% de las empresas declaró disminución en sus ventas reales durante el cuarto trimestre de 2025 frente a igual período de 2024. Apenas una minoría reportó crecimiento, mientras que otro grupo logró mantenerse estable.
El análisis señala que, incluso descontando el efecto inflacionario, el crecimiento nominal resulta insuficiente para compensar el aumento de costos. El incremento promedio en términos reales es prácticamente nulo, lo que deriva en márgenes cada vez más ajustados. A ello se suma la caída del dólar, que también incide en la rentabilidad y comprime aún más los resultados empresariales.
La tendencia anual muestra alta volatilidad. Si bien el último trimestre presenta una leve mejora respecto a momentos anteriores del año, el deterioro persiste. El comercio continúa siendo el sector más afectado dentro del entramado empresarial local.
El consumidor prioriza lo esencial
Uno de los factores centrales que explica la caída es el cambio en el comportamiento del consumidor. El informe destaca que las familias están priorizando gastos esenciales y postergando consumos considerados prescindibles.
Rubros vinculados a bienes durables, equipamiento o productos no prioritarios muestran retrocesos más marcados. Esta conducta prudente impacta de forma directa en la dinámica comercial y obliga a las empresas a ajustar estrategias para sostener su actividad.
A ello se suma la competencia digital y el crecimiento de plataformas internacionales como TEMU y Shein, además de la venta informal en redes sociales, que capturan parte de la demanda sin las mismas cargas operativas que enfrentan los comercios establecidos. Este fenómeno agrega presión adicional a un contexto ya complejo.
Servicios: leve mejora, pero sin recuperación consolidada
El sector servicios presenta un desempeño algo menos adverso que el comercio, aunque también lejos de una recuperación clara. El 59% de las empresas registró caída en ventas reales en el cuarto trimestre. El año estuvo marcado por oscilaciones, con un leve repunte hacia el cierre. Sin embargo, el estudio advierte que no existen señales firmes de crecimiento sostenido. La mejora es tenue y todavía insuficiente para revertir el saldo negativo acumulado. en términos comparativos, los servicios muestran mayor resiliencia que el comercio, pero el escenario general continúa siendo de cautela.
Empleo: estabilidad con saldo negativo
En materia laboral, el balance del trimestre sigue siendo contractivo. En comercio, el 20,8% de las empresas redujo personal, frente a un 14,6% que aumentó su plantilla. La mayoría optó por mantenerla sin cambios, pero el saldo final resulta negativo. En servicios, la contracción es más moderada: 13,8% redujo personal y 6,9% contrató. También aquí predomina la estabilidad, aunque con un leve deterioro. Las expectativas para el primer trimestre de 2026 refuerzan esta prudencia. Más del 80% de las empresas planea mantener su dotación actual, mientras que son minoría quienes prevén contratar. La expansión del empleo no aparece, por ahora, en el horizonte inmediato.
Inversión para sostener, no para crecer
El informe destaca que la inversión empresarial apunta a sostener operaciones, no a expandirse. Las decisiones estratégicas están marcadas por la cautela y la preservación del capital. Las empresas mantienen inversiones y plantillas, pero sin apostar al crecimiento.
El sector no plantea reclamos de subsidios, sino condiciones de competencia más equilibradas, costos razonables y un entorno que favorezca la recuperación del consumo.
El cierre de 2025 confirma así un cambio de diagnóstico, el problema del comercio y los servicios de Salto ya no es fronterizo, es doméstico. Seis de cada diez empresas en ambos sectores registran caídas en ventas explicadas por un consumo interno débil, costos crecientes y márgenes comprimidos.
El desafío inmediato pasa por recomponer el poder de compra y dinamizar el mercado interno. Sin una recuperación del consumo, difícilmente el tejido empresarial encuentre tracción en el corto plazo.