Un reclamo que vuelve con fuerza /
Jesús Grasso insiste en una tarifa diferencial de UTE para el norte del país
El joven edil de la Coalición Republicana, Jesús Grasso, vuelve a poner sobre la mesa un tema que considera de estricta justicia territorial: la necesidad de que UTE implemente una tarifa eléctrica diferencial para todos los departamentos del norte del país durante los meses de verano. No se trata de un planteo nuevo, pero sí de uno que, según remarca, adquiere mayor urgencia cuando las altas temperaturas ya golpean con fuerza y el consumo eléctrico se dispara. Grasso ya había dialogado anteriormente con La Prensa sobre esta iniciativa y había adelantado su intención de llevar el proyecto al Directorio del ente energético. En esta nueva instancia, el edil confirmó que el tema fue expuesto y debatido, aunque con un sabor amargo por la falta de definiciones concretas.
Del debate a la frustración
“Pudimos exponer el tema en el Congreso de Ediles y ponerlo sobre la mesa para que UTE lo estudie minuciosamente”, señaló Grasso. Sin embargo, fue enfático al expresar su descontento: el verano ya está en pleno desarrollo y la tarifa diferencial sigue sin aprobarse.
Para el edil, el tiempo juega en contra de los hogares del norte del país, que enfrentan temperaturas extremas y un consumo energético inevitablemente mayor. “No quedo satisfecho cuando lo que se pide aún no se aprueba y la gente sigue pagando tarifas que no contemplan nuestra realidad climática”, sostuvo.
Dos realidades dentro del mismo país
Uno de los conceptos más fuertes que plantea Grasso es la desigual distribución de recursos. A su entender, existe una clara asimetría entre el sur y el norte del país. “Claramente la mayoría de los recursos se quedan para beneficiar al sur y no a nosotros, como si fuéramos dos países diferentes”, expresó. Como ejemplo concreto, cuestionó que mientras no se avanza en una tarifa diferencial para el norte, sí se otorgan millonarios subsidios al transporte en Montevideo, destinados a mejorar el uso del aire acondicionado en los ómnibus urbanos. Esta comparación, afirma, deja en evidencia una falta de equilibrio en las prioridades.
El dato que incomoda: aire acondicionado y consumo
Grasso aportó además un dato que refuerza su argumento: Salto es el departamento con mayor cantidad de acondicionadores de aire del país, alcanzando un 63% de los hogares, mientras que Montevideo ronda apenas el 40%. Esta realidad, lejos de ser un lujo, responde —según explica— a una necesidad básica para enfrentar el calor extremo del litoral norte. “El consumo aumenta porque el clima lo exige, no porque la gente derroche energía”, subrayó, insistiendo en que la tarifa eléctrica debería contemplar estas diferencias regionales.
Una medida parcial: el Plan Redondo
Más allá de las críticas, Grasso reconoció una medida adoptada por UTE que considera positiva, aunque insuficiente. Se trata del Plan Redondo, que ofrece un descuento de 2.500 pesos en la próxima factura a quienes adquieran un acondicionador de aire. A pedido del propio edil, este beneficio fue extendido hasta el 31 de marzo, permitiendo que más familias puedan acceder al descuento. “Es algo que ayuda, pero no soluciona el problema de fondo”, aclaró.
Un reclamo que sigue abierto
Jesús Grasso dejó claro que no piensa bajar los brazos. Para él, la tarifa diferencial no es un privilegio, sino una herramienta de equidad para una región históricamente postergada. Mientras el calor no da tregua y las facturas siguen llegando, el edil insiste en que el norte merece una respuesta concreta y urgente.
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