ADEOMS y la Cuota R
- Por Alexander Fagundez - Edil de la CORE
En las últimas horas hemos escuchado una serie de afirmaciones que buscan instalar la idea de que el Gobierno Departamental de Salto, al dejar de descontar la denominada “Cuota R”, está quitándoles beneficios a los funcionarios municipales. Hay que decir las cosas como son: eso no es verdad. ADEOMS no deja de brindar sus beneficios. Los funcionarios afiliados podrán seguir accediendo a medicamentos, órdenes de compra, canastas, útiles escolares, convenios, préstamos y demás prestaciones que el sindicato tenga disponibles. Entonces, ¿qué cambió? Cambió quién cobra.
Durante años funcionó un mecanismo mediante el cual un funcionario solicitaba a ADEOMS un beneficio, una ayuda o un préstamo. El sindicato generaba la correspondiente obligación y luego enviaba a la Intendencia la liquidación. La Intendencia hacía el descuento directamente del salario del funcionario y posteriormente transfería ese dinero a ADEOMS. Dicho en términos sencillos: ADEOMS otorgaba el beneficio y la Intendencia hacía la cobranza. El sistema podía resultar cómodo para el funcionario porque evitaba concurrir al sindicato a pagar. Pero también garantizaba a ADEOMS un mecanismo de cobro automático mediante la retención sobre los salarios. Y aquí aparece la cuestión de fondo.
Una Administración Pública no puede disponer libremente del salario de sus funcionarios. Las retenciones salariales deben tener respaldo legal.
La legislación uruguaya establece las condiciones bajo las cuales pueden realizarse descuentos sobre las remuneraciones, y existe un régimen específico para la cuota sindical. Por eso es fundamental no confundir una cosa con la otra.
La Intendencia no eliminó la cuota sindical de ADEOMS. Lo que decidió fue dejar de realizar determinados descuentos vinculados a obligaciones generadas por los beneficios utilizados por los afiliados. Y eso cambia completamente la discusión. Porque el funcionario no pierde el beneficio. Si quiere utilizar una prestación de ADEOMS, podrá seguir haciéndolo. Lo que deberá hacer, como ocurre con cualquier persona que adquiere un servicio o recibe un préstamo, es cumplir directamente con la obligación contraída.
¿Dónde está entonces el problema? El problema para ADEOMS es que ya no tendrá a la Intendencia haciendo automáticamente su trabajo de cobranza. Ahora deberá cobrarle directamente a sus afiliados. Y esto no significa atacar al sindicato. Tampoco significa atacar a los trabajadores.
Significa algo mucho más sencillo: cada institución debe cumplir la función que le corresponde.
La Intendencia administra recursos públicos y paga los salarios de sus funcionarios. ADEOMS representa a sus afiliados, les brinda beneficios y debe administrar y cobrar esos beneficios. Eso es ordenar, transparentar, actuar conforme a derecho. Resulta llamativo, entonces, que se intente presentar esta decisión como un ataque contra los trabajadores o como una eliminación de beneficios. No se eliminó ningún beneficio. Se eliminó un mecanismo de descuento. Y hay una diferencia enorme entre ambas cosas.
El Gobierno Departamental detectó una situación administrativa que entendió que debía ser regularizada y tomó la decisión correspondiente.
Puede gustar o no. ADEOMS puede estar de acuerdo o discrepar. Puede reclamar y defender su posición, porque ese es su derecho. Pero una cosa es defender legítimamente una posición y otra muy distinta es intentar generar en los funcionarios la percepción de que el Gobierno les está quitando beneficios cuando eso no ocurrió. Por eso es importante explicar.
Porque cuando no se explican los hechos, otros construyen el relato. Y nosotros creemos que los trabajadores municipales merecen conocer la realidad completa, no una versión parcial destinada a generar enfrentamientos. Durante años la Intendencia realizó una tarea que correspondía al sindicato: cobrar a sus afiliados las obligaciones generadas por los beneficios que ADEOMS les otorgaba. Ahora eso cambia.
ADEOMS seguirá siendo ADEOMS. Sus beneficios seguirán existiendo. Sus afiliados seguirán pudiendo utilizarlos. Lo único que ya no existirá es la cobranza automática realizada por la Intendencia sobre los salarios municipales. Las cosas como son. El Gobierno no está contra los trabajadores. Está poniendo orden. No está eliminando beneficios. Está regularizando un mecanismo de descuento. No está atacando a ADEOMS. Está dejando de hacer el trabajo que le corresponde hacer al sindicato.
Cuando se gobierna, hay que tener el coraje de corregir aquellas situaciones que, aunque hayan existido durante muchos años, no tienen por qué continuar simplemente porque se hicieron costumbre. Gobernar también es poner las cosas en su lugar.