Un año de compromiso
El 10 de julio se cumplió un año desde que asumí como Edil Departamental. Fue un día que marcó un antes y un después en mi vida, porque la ciudadanía me otorgó la enorme responsabilidad de representarla y de intentar hacer una diferencia desde uno de los ámbitos más importantes de la democracia departamental. Desde entonces, cada decisión, cada proyecto y cada intervención han estado guiados por una misma convicción: trabajar por Salto y por los salteños.
Hasta siempre, Pitoco
Un amigo, un vecino querido y un oyente de todos los días. Un hombre que dejó huella en su barrio, en Quinta Avenida 33 y en quienes tuvimos la suerte de conocerlo. Hay opiniones que uno prepara durante horas. Busca datos, piensa cada palabra y trata de encontrar la mejor forma de transmitir una idea. Hay otras que salen solas, porque la realidad obliga a hacerlas. Y hay algunas que uno nunca quisiera tener que decir. Esta es una de ellas. Cuando recibí la noticia a través de una llamada que me dejó helado. Del otro lado escuché una frase que todavía cuesta creer. "Pedro, falleció el Pitoco".
Anotaciones Callejeras
Con la llegada del invierno, especialmente cuando nos aprieta el frío, cambian nuestros hábitos, y también lo que elegimos a la hora de alimentarnos. Las bajas temperaturas hacen que el cuerpo pida bebidas y alimentos fuertes y calientes, a lo que también se suman té, café, chocolate, casi siempre acompañadas por unos bizcochos, trozos de pan o unas galletitas, adornadas con manteca, mermeladas, etc.
La Frase /
Alejandro Sánchez, Secretario de la Presidencia
“Hubo alguien con ciertas responsabilidades, la secretaria personal del Presidente, que se olvido de la deuda del Impuesto de Primaria y así generó un problema menor. Es lógico, que Orsi no este mirando y llevando sus cuentas personales cuando tiene que dirigir un país”.
Lo dijo el 09/07/2026
Que la violencia no se vuelva una costumbre
Durante muchos años, los salteños nos acostumbramos a vivir con una tranquilidad que hoy parece desdibujarse. Lo que antes era una excepción comienza a repetirse con demasiada frecuencia, y ese es, quizás, el mayor motivo de preocupación: el riesgo de que terminemos aceptando la inseguridad como parte de la vida cotidiana.