El país y los conflictos sindicales
Uruguay no puede seguir siendo rehén de conflictos sindicales que, bajo la bandera de la defensa de los derechos laborales, terminan lesionando intereses muy superiores: los del conjunto de la sociedad y los del propio futuro económico del país. Una vez más, sectores estratégicos vuelven a quedar en el centro de la polémica. Los controladores aéreos generan incertidumbre sobre el funcionamiento del principal aeropuerto del país afectando la actividad turística, mientras en el puerto de Montevideo los trabajadores de la terminal especializada de contenedores amenazan con una huelga por tiempo indeterminado, poniendo en jaque una actividad vital para el comercio exterior uruguayo.
Anotaciones Callejeras
Hay una canción del querido Pablo Estramín que dice que "a pasos agigantados se despuebla el interior" marcando todo un cuadro de situación. Es lo que nos dice gente vinculada al ámbito rural salteño. Dicen que por ejemplo hay viviendas de Mevir pagas que sus dueños ponen a la venta y no pueden comercializar porque no aparecen interesados.
Lento, desorientado y desordenado
Qué difícil es lo que estamos viviendo. Tenemos un gobierno lento, desorientado y desordenado. Y no escucha. Los uruguayos le hacen sentir su desaprobación y no reacciona. Peor: en lugar de reconocer sus errores, dice que tiene “un problema de comunicación”, que la gente no percibe lo bueno que está haciendo. La culpa no es de quien se equivoca, sino de quien lo padece. Original.
La Frase /
Cr. Antonio Maeso
“ Desde el gobierno se habla del esfuerzo que se hace, al bajar el precio de los combustibles. Hoy el valor del gasoil esta un 24% más caro que cuando comenzó el conflicto en Medio Oriente. Porque el valor del barril de petróleo está 0,3% mas bajo. ¿Si esto no es hacer caja que es? No pretendan subestimarnos.”
Lo dijo el 02 /07/26
En solo diez años bajó un 40 % la cantidad de nacimientos
La velocidad del invierno demográfico: una mirada desde el presente donde nos enfrentamos a un cambio estructural irreversible que avanza a un ritmo alarmante. El elemento más contundente que aparece en este momento de la discusión es la velocidad de la caída de los nacimientos. Basándose en los datos de la ONU, se revela un hecho histórico impactante: Uruguay, junto a Chile y Argentina, se encuentra entre los cinco países del mundo donde la natalidad ha descendido con mayor rapidez en la última década, compartiendo este particular podio con potencias asiáticas como China y Corea del Sur.