OSE no respeta la ley que la creó
La Ley Nº 11.907, promulgada el 19 de diciembre de 1952, estableció con claridad meridiana los principios que deben orientar el accionar de Obras Sanitarias del Estado. En su artículo 3º se dispone que “la prestación del servicio de obras sanitarias, y los cometidos del Organismo, deberán hacerse con una orientación fundamentalmente higiénica, anteponiéndose las razones de orden social a las de orden económico”. No se trata de una declaración decorativa, sino de un mandato legal expreso que define prioridades y fija límites.
Europa con contradicciones que generan desconfianza
El reciente paso dado por el Parlamento Europeo, de remitir el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE, no puede leerse como un simple trámite jurídico. Es, ante todo, una decisión política cargada de simbolismo y contradicciones, que vuelve a sembrar dudas sobre la credibilidad europea como socio estratégico y sobre su verdadera voluntad de concretar un acuerdo largamente negociado y firmado.
Anotaciones Callejeras
Fue el pasado fin de semana y a comienzos dela corriente que recordamos a algunas personas en relación a las fechas, es decir, porque se cumplía un año más de su nacimiento o fallecimiento: Zitarrosa, Morosoli, el narrador salteño Alcides Flores, etc. No fueron pocos los lectores que nos llamaron para hacernos algunos aportes. Uno, por ejemplo, nos hablaba del “acto heroico en que perdió la vida el Padre Aguilar”.
"Dialoguitis Aguda"
El gobierno de Orsi, el MPP y el Frente Amplio sufren de “Dialoguitis aguda”. una enfermedad muy característica del deformado e hipócrita habito del estado de asamblea permanente, de hablar teóricamente, de expresar su voluntarismo maniqueista, de disimular y adornar la verdadera intención de imponer una definición o acción con apariencia de debate y construcción. Esta practica muy usual de la izquierda la vemos en todos los ámbitos de discusión, en las asambleas estudiantiles, en las Facultades, en los sindicatos en general, en las convocatorias publicas para analizar la cultura o la educación, por citar ejemplos emblemáticos. Recuerdo muy bien la práctica de numerosas asambleas en las que se extendían los discursos de manera interminable y asfixiante hasta horas impropias, la gente se terminaba yendo y al final quedaban casi sin público a no ser los dolientes, votaban lo que les interesaba de acuerdo a sus únicos y exclusivos propósitos. Ya lo sabían desde un principio y era un procedimiento usual, a todos los niveles. La transformada democracia avanzada representada en una asamblea, a la postre trucha pero de eso nadie se daba cuenta o le importaba.
Una apariencia específicamente diseñada para avanzar en su estrategia política de turno y ocasión. A veces no se trataba de la extensión de la dialéctica sino de la cantidad seleccionada de publico afín a la causa desplazando la idea de pluralidad y diversidad del estado de la opinión pública, las resoluciones o informes resultan entonces limitados, minoritarios, una parte del total, deliberadamente armados en un sentido y dirección.
Otras veces era el contagio de masa, la definición por mano alzada, la presión de la militancia, la influencia directriz de los organizadores, todo se barre en un solo sentido, desconociendo o desplazando los matices y otras posiciones. En ocasiones es solo la sucesión de reuniones en todo el territorio, sin importar la cantidad representativa y aleatoria de público, sino solo el comunicado de su realización, nadie sale a comprobar la realidad de los hechos, ¿cuánta gente había y cómo se votó? Lo importante es destacar que se hicieron 50 reuniones en todo el país, en las capitales departamentales y en poblados de la campaña, de sur a norte y de este a oeste, todos pudieron participar y opinar… pero resulta que en realidad los participantes fueron pocos, notoriamente con falta de representación alguna, pero al final eso no es relevante a los efectos de imponer un relato que afirma que se recorrió todo el país y se habló con toda la gente: acá están las fotos, acá están las crónicas, acá están los recortes de diarios, acá están las entrevistas, estos son los resultados. Todo falso, con gusto a poco, una estrategia armada sin vergüenza.
En el marco de lo anterior está el Diálogo Social promovido por el Gobierno. Hay mucha cosa metida adentro pero en realidad el tema central es la Seguridad Social. Los sindicatos y los operadores interesados de izquierda tienen un plano, un mapa y un relatorio de lo que van hablar y pedir en las asambleas. Todo lo que perdieron en la ley oportunamente votada por legítimos representantes del pueblo y luego avalada por el plebiscito mayoritariamente en las urnas, lo quieren resucitar abiertamente con la apariencia del Dialogo Social.
Después tenemos el Diálogo de la Seguridad, también promovido por el Gobierno y el Ministerio del Interior. Han hablado hasta el hartazgo sobre el tema pero tienen la manía de seguir en el debate. Creo sinceramente que se trata de un ejercicio de catarsis, para que la gente se saque las ganas, que controle su impotencia, que libere su angustia de tanta violencia sin parar, para que vean tangiblemente que están activos en el asunto. Cámaras, policías, armas, vehículos, radares, tecnología todo se ha hecho y se hará, pero…
Ahora quieren el Diálogo de Políticas Internacionales. Esto ya es delirante, como dice un periodista “SP”: sin palabras. Volveremos sobre el tema.