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En el artículo de hoy vamos a reflexionar sobre los pensamientos intrusivos en nuestra vida, y desde una mirada psicológica y se brindarán sugerencias para poder lidiar con ellos. ¿Te ha pasado que en ocasiones estás “sumergido/a” en pensamientos de los que no sabes salir? ¿Has tenido la experiencia de sentirte que no eres capaz de “sacar” de tu mente una idea que te causa dolor y genera daño? Si te identificaste con estas preguntas es probable que seas una “víctima” habitual de los pensamientos intrusivos. La buena noticia es que desde la psicología podemos trabajar con ellos.

Este no es un cuento sobre algo que ya pasó. Y ni siquiera sé decirles si será estrictamente una vacuna, un chip o cualquier otra cosa, pero alguien descubre una especie de remedio contra las estupideces que dice la gente.

La cosa es que funciona: cuando alguien quería decir una estupidez, algo le paralizaba la lengua y se quedaba mudo. El invento fue recibido con aplausos y premios, tanto que todos los gobiernos del mundo decidieron implementarlo de forma obligatoria. Probablemente los politicos, no se dieron cuenta de que atentaban contra sí mismos, porque muchos gobiernos lamentablemente estan asentados sobre el trono de la estupidez universal. Nadie quedaba fuera. Todos los gobernantes como a veces pasa, habían accedido al poder gracias a la omnipresente estupidez de sus pueblos; así que, sin saberlo o sin pensarlo, cavaron sus propias tumbas.

La reciente modificación del decreto que permitía la incautación de vehículos en operativos de tránsito marcó un antes y un después en el departamento de Salto dice una nota de nuestro compañero Pedro Rodríguez, que ha seguido el tema en los medios donde se desempeña y nos ha enseñado a todos.

"A partir del 1º de mayo la lana, la madera, los aceites que no son aceite de oliva, ciertos productos de pescado y otros productos están ahí a pie de partida para reducir los costos, y después está la capacidad de colocación. Se activa todo el tema del mercado".

Lo dijo el 22 /04/2026

 Si hay algo que nadie quiere tener cerca es el vertedero municipal. Como es notorio, cuando una empreda que apunta a instalar una planta de compostaje, propuso instalarla en la zona de Nueva Hésperides, los vecinos formaron una ola de protesta.  Luego se tanteó otra zona, también cerca de chacras de producción granjera, hortícola y frutícola y tampoco la querían.

El sistema actual de multas de tránsito y sus recargos en Uruguay ha dejado de cumplir una función educativa o correctiva para transformarse, lisa y llanamente, en un mecanismo desproporcionado, injusto y profundamente desconectado de la realidad económica de los ciudadanos. Lo que debería ser una herramienta para promover conductas responsables en la vía pública se ha convertido en una maquinaria recaudatoria que castiga con severidad excesiva, acumulando montos que, en no pocos casos, terminan superando con creces el valor del propio vehículo involucrado en la infracción.

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