La Frase /
Dr. Luis Almadro, ex Canciller y ex Srio. Gral. de la OEA
“Sí, fui expulsado del FA en un proceso stalinista. Los principios que defiendo son los de la Democracia contra la dictadura, los Derechos Humanos contra crímenes de lesa humanidad y violaciones de los Derechos Humanos, cometidos por dictaduras: Venezuela de Maduro, Cuba y Nicaragua. Si, son grandes diferencias de principios”.
El 14/08/ 2026
Vamos aclarando el panorama
La bancada de Senadores del Frente Amplio (FA) presentó dos proyectos de ley que buscan establecer regulaciones sobre aspectos vinculados a cargos políticos y de particular confianza. Por un lado, una de las iniciativas busca controlar la liquidación y devolución de los viáticos proporcionados para las misiones fuera del país. La otra toma en cuenta la equiparación del subsidio de desempleo –actualmente establecido para esta clase de funcionarios en un año– con el de la gran mayoría de los trabajadores, que es de seis meses.
Desgaste y falta de líderes reales ¿condicionan al FA?
Las encuestas comienzan a dibujar una realidad que el Frente Amplio haría mal en ignorar: el desgaste ya no parece limitarse al gobierno de Yamandú Orsi, sino que empieza a comprometer a la propia fuerza política que lo sostiene. Los números son elocuentes. Factum registró para mayo-junio apenas un 24% de aprobación a la gestión presidencial, frente a un 56% de desaprobación. Y lo más significativo es que el deterioro también alcanza al electorado frenteamplista: entre quienes votaron al FA en 2024, la aprobación de Orsi cayó al 52%, mientras 23% ya desaprueba su gestión. La tendencia se repite en otros estudios. Cifra difundió en junio una desaprobación del 65% y una aprobación de apenas 20%. Incluso entre quienes votaron al Frente Amplio, solo 41% aprobaba entonces la gestión presidencial. Y la encuesta más reciente de Opción, difundida en agosto, profundiza el cuadro: 57% desaprueba al gobierno y apenas 19% lo aprueba. No se trata, por tanto, de una fotografía aislada. Es una película.
El riesgo de errarle al tarro
Cuando gurises se jugaba a voltear un tarro con una onda, construída con una horqueta de rama de árbol y una goma atada a cada extremo, unidas por un trozo de cuero en el calzaba una piedra. El juego puede parecer inocente, dependiendo del lugar en que se ejecutara. En un
descampado no generaba grandes problemas, pero cerca de casas u otras construcciones, era un riesgo. Si no se le pegaba al tarro, la piedra podía tener como destino un vidrio, una cabeza o lo que fuera.
Anotaciones Callejeras
En cuanto a todo lo que ha dejado la tormenta de la madrugada del pasado sábado 18 de julio que tanto daño hizo, se está hablando de que un tercio aproximadamente de los horticultores afectados que sufrieron daños en estructuras, galpones, invernáculos, tienen seguro.